Angeles Marqués para Pepekitchen.com

Angeles Marqués para Pepekitchen.com

Sí, estoy un poco en broma, tanto calor hace que se me vaya un poco la “olla”. Estos días atrás nuestra amiga Angeles, en uno de sus comentarios, nos hablaba de este tipo de aceitunas negras, las aceitunas muertas, que confieso no conocía.

Respondiendo a mis preguntas curiosas, me contesta Angeles enviándome el link de uno de los mejores blogs de gastronomía que tenemos, Diario de un Gourmet de provincias y del Perro Gastrónomo, largo y original nombre para este interesante blog, donde se habla de las aceitunas griegas de Thassos, de menor tamaño que las más famosas, y exportadas, aceitunas de Kalamata.

Confieso que, a pesar de haber visitado Grecia varias veces, no conocía este tipo de aceitunas, que según nos cuenta el Diario de un Gourmet, se dejan madurar en el árbol y se secan en salmuera y luego al sol para que adquieran su aspecto arrugado y concentren todo el sabor.

Al comerlas se pueden remojar, para eliminar el exceso de sal, sobre todo para usarlas en ensaladas, pero igualmente tal cual están se pueden tomar como aperitivo. Imagino que el término de “aceitunas muertas” puede venir por el aspecto negro y arrugado. Mejor no sigo con los detalles.

Lo que no me envía es ninguna foto de los “cadáveres”, así que he buscado algo lo más parecido posible. He encontrado una tienda online que las vende, hechas en España, por un artesano:

”…el granjero Pere Vallespí, estas aceitunas constituyen un auténtico placer para el paladar. Se elaboran de forma totalmente artesanal a partir de aceitunas empeltre de la propiedad que se dejan “morir” lentamente al aire libre cubiertas de sal marina. Después de seis semanas, una vez el frío, el sol y la sal han arrugado la aceituna, concentrando ésta todo su sabor, se limpian y se ponen a macerar con piel de naranja y tomillo.”

Romántico, ¿no?