Pollo confitado al ajillo ¿Conocéis el blog de Secocina? Si la respuesta es no, ya estáis tardando. Además de ser uno de los más longevos de la blogosfera culinaria autóctona, es uno de los que más confianza me inspiran, porque María Ángeles se lo toma con una profesionalidad apabullante. Sus artículos de técnicas bien valen una visita, os los recomiendo. Y hoy os traigo una receta suya, una reinterpretación particular del pollo al ajillo con unos sabores que os recordarán vuestra infancia. Si comíais pollo al ajillo en la infancia, claro.

Pues bien, María Ángeles, que ya tenía un estupendo libro en el mercado, lanzó hace poco un ebook, Sin receta, que tengo la fortuna de haber leído ya, de donde procede esta receta. Personalmente el libro me ha encantado, la Sra. Secocina pretende animarnos a hacer acopio de nuestros conocimientos culinarios, profundizar en ellos y atrevernos a crear, de ahí el nombre de su libro… Cáspita, qué vértigo. Pero una cosa es cierta: acabas el libro con unas ganas tremendas de meterte entre los fogones. Ah, y de propina, está extraordinariamente bien escrito.

Al grano:

El pollo al ajillo de Secocina
Autor: 
Tipo de receta: Segundo plato
Cocina: Española
Preparar: 
Cocinar: 
Tiempo total: 
Raciones: 4
 
Pollo confitado en aceite con ajos, un pollo al ajillo reinterpretado.
Ingredientes
  • 8 contramuslos de pollo de corral
  • 8 ajos gordos
  • 1 hoja de laurel
  • Tomillo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Vinagre de Jerez
Instrucciones
  1. Se salan los trozos de pollo y se ponen en una cazuela grande donde quepan en una capa. Se cubren de aceite. Se ponen los ajos sin pelar y con un corte, junto con el laurel y el tomillo. Se echa algo más de sal.
  2. Se calienta la cazuela muy suavemente, el objetivo es que el pollo no hierva ni se fría. El confitado debe hacerse a unos 70º, yo lo controlo con un termómetro para carnes. En mi caso me bastó con poner la cazuela en un fuego de la vitrocerámica al nivel mínimo, destapada.
  3. Se mantiene esta cocción casi imperceptible unas 3 horas si los trozos son grandes.
  4. Al acabar el tiempo, se sacan los trozos de pollo y se cuela el líquido. Se reservan ambas cosas. En el líquido acabarán yendo al fondo los jugos que ha soltado el pollo, y el aceite quedará sobrenadando.
  5. Cuando el líquido haya decantado del todo, se separa el aceite que sobrenada con cuidado y a los jugos restantes se les añade un chorrito de vinagre, a vuestro gusto. Se prueba de sazón esta salsa y se ajusta si fuera necesario.
  6. Se les da a los trozos de pollo un golpe de grill en el horno, para tostar la piel, y se sirven con la salsa caliente.
Pollo confitado al ajillo

Estos son los cambios que hice a la receta: María Ángeles cocina el pollo sin piel, aunque yo prefiero dejársela porque me encanta crujientita. Además cambié el vinagre balsámico del original por vinagre de Jerez. Así todo queda en casa ;).

El resultado es un pollo muy tierno con un delicioso aroma y sabor a ajo, aunque dulcificado por la cocción lenta. Y ese aceite aromatizado que sobra, ¡no lo tiréis! Es para mojar pan y no parar, y sirve para freír cualquier carne. Para mí, que hacía literalmente años que no preparaba un pollo al ajillo, esta receta ha sido todo un descubrimiento que volveré a hacer en cuanto pueda, porque además se puede conservar en su aceite de cocción bastante tiempo. Muy cómodo si quieres prepararlo con antelación y si quieres sorprender a algún invitado con una receta sencilla, barata, pero cuyo resultado es de verdadero postín. Palabra de El invitado de invierno.